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jueves, 27 de enero de 2011

El cine del futuro y Patxi el pirata



Tal sugerente título me recuerda al de una serie de TV que se llamaba "Hombres del mañana" y que vehía cuando era un crío de 7 años. Era sobre un grupo de gente que vivía en un futuro que en los comics era casi en colores Technicolor. Esta serie no la encuentro por ningún lado includo Amazon. Y es algo que quiero redordar y volver a ver.

Nostalgia. Es de lo que hablo. Y también podemos hablar de identidad y de lo que uno es y fue. Espero que la era digital me ayude a encontrar esa primera serie de Ciencia Ficción que vi cuando era un moco-so, lo mismo que me ayudó para encontrar Space: 1999, la otra serie que vería años despues también por la TV gris.



La caja tonta era la ventana por la entraba toda la fantasía y la base de lo que hoy es mi afición por el cine. Aunque todo era gris la imaginación lo teñia de color que hacía falta. ¿Qué quiero decir? Que el pasado pasado es. Todo ha cambiado y ahora hay nuevas reglas de juego. Buscamos la diversión como antes pero la tecnología lo ha vuelto todo del revés. Para bien o para mal.

Hace un mes volvía a Pamplona desde Tudela en el tren Alvia que va a Madrid, y en las butacas al otro lado del pasillo, había un tío de unos 25 años viendo la peli "Celda 211" en un ordenador de 9 pulgadas. Y al ver eso tuve claro que nada puede parar que la forma de ver el cine cambie. Nada. Tampoco nada puede parar que el intercambio de películas desaparezca de Internet. ¿Vamos a buscar y cerrar todos lo correos, sites, webs y blogs donde la gente se intercambia diversión? No creo que sea una solución atacar al público.



Hay que reconocer que estamos acostumbrados a la velocidad del futuro o sea a la de los microprocesadores. Y conectarte y bajar pelis es MUY FACIL y RÁPIDO. No hay esperas. No hay que pedir por correo. No hay que hacer colas en la calle. ¡Y lo veo YA!

Vivimos un momento de transición para el cine y por extensión de la música. Que los que crean y producen espectáculo deben de cobrar es cierto y es un derecho. Es un trabajo y es una profesión, y habría que buscar la manera de modificar ese tema de la piratería de alguna forma en que las partes implicadas (pirata y creador-distribuidor) lleguen a un acuerdo en común: los dos. Porque uno sin otro y el otro sin el uno suman cero.

Se me ocurre que las grandes distribuidoras de cine vendan sus visionados de estreno a bajo precio. ¿Pagarías 1 euro por ver el estreno de Harry Potter 7 capítulo final? ¿Pagarías?

Si pudieramos tener un uso por unos pocos céntimos ¿no tendrían los creadores así más millones de gente dispuesta a pagar eso que a pagar yo qué sé cuánto en un canal de TV de pago?

¿Existe un tipo de oferta que convenza a exhibidor y público? ¿Cómo se articularía? ¿Pagamos 50 céntimos cada vez que empecemos a ver la peli? ¿Y si la vemos en varios días? ¿Pagamos cada vez? ¿Cada mes? ¿Podría ir por aquí el futuro de las descargas?...

Es demasiado complicado todo esto para suponer que en un bloggito como este pueda haber una solución, pero el debate es de todos, todos consumimos y todos haremos el futuro que ya está aquí. Y todos podemos aportar algo.



En este marrón de mareo de leyes anti-piratas digitales parece que anda metido Alex de la Iglesia ahora, y enredado en el mundo de color y fantasía de la política. Un mundo lleno de diplomacia, acuerdos, secretos, acuerdos secretos, sonrisas de plástico, más diplomacias, dolores de cabeza, mentiras, erótica del poder, verdades, acuerdos etc.

Vaya movida que hay liada con su dimisión de la Presidencia de la Academia de Cine porque no está de acuerdo con la "Ley Sinde" anti-pirateo informático del arte y la música.

Alex es indiscutiblemente uno de los mejores directores de cine que tiene España y sinceramente no lo veo como político porque es demasiado visceral para eso. Lo digo por esa manera que tiene de decir y soltar las cosas como si fueran bombas. Que es muy divertido entre copas y para quedarte con tus contertulios. (yo también lo hago a veces)



Ciertamente diria yo, me jode sobremanera que deje la presidencia de la Academia porque su gran capacidad para crear espectáculo ha conseguido que en este año que empieza haya mucha gente pendiente de una gala de los Goya, que hace un año estaba de capa caida, o cátodos caidos o pelotas caidas me da igual. Junto a Buenafuente ha dado a los Goya lo que los gringos dan a sus Oscar: interés, diversión, glamour, misterio, tensión, risas y entretenimiento. En definitiva el año pasado lo pasamos MUY BIEN viendo los premios Goya del cine español. Y muy bien. Quedó muy bien resuelta la gala.



Y bueno para resolver el tema de Internet, la descargas y el pirateo pelicular-digital se me ocurre que podemos preguntar a Patchy el pirata o a Patricio, que igual desde el surrealismo de fondo de bikini nos dan una solución genial, rápida, que agrade a todos y que nos haga reir felices...

PD. Va a ser que no... ¿verdad?

PD2: De verdad, la primera vez que oía nombrar a Patchy el pirata en Bob Esponja, me dije: ¡Coño! ¿es vasco? ¿Ha dicho Patxi?


Bronco Rudigüer.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Balada triste de trompeta, una tragicomedia de sangre



La verdad que entre tantos agasajos y vítores que ha despertado este estreno me he pensado dos veces decir nada, pero es que "Balada triste de trompeta" me ha gustado la mitad de lo que creía que me iba a gustar.

He estado siguiendo el proceso de rodaje a través del explosivo blog de la película y sentía cierta cercanía con el proyecto. Eso seguramente ha jugado en contra de mi como público y creo que me imaginaba una película diferente a lo que he visto. Tenía demasiadas espectativas. Mis propias espectativas (vaya obviedad).

Aunque, ante tanta película española aburrida y lánguida, el cine de Alex de la Iglesia es de lo mejor de este país (si no el mejor), por lo menos en lo que se refiere a la dirección.

Tengo que decir que me cuesta identificarme con los personaje de las películas de Álex de la Iglesia. Todos o casi todos representan almas atormentadas sin esperanza de ningún tipo en la vida. Quizá a excepción de "Los crímenes de Oxford", en sus películas siempre vemos retratos de seres grises y mediocres que fracasan sin remedio.

Y eso no quiere decir que no me guste ver de vez en cuando "Acción mutante", o "El día de la bestia", "La comunidad" o "Crimen fecperto".

Aunque "Balada triste de trompeta" en particular no me convence porque creo que le falta trabajo de guión. Hay algo que no me encaja en este gran espectáculo de esperpento de sangre, humor negro y terror. Hay muchas buenas ideas, secuencias y diálogos, y la puesta en escena es impactante, pero es una huida hacía adelante, con un ritmo frenético que no te deja bajarte del tren. Además parece como que faltaran escenas que no se han montado y que eran necesarias para que todo tuviera más sentido.

Cuando la historia no está completa o no sabemos cómo es realmente, creo que lo único que queda es narrar y narrar sin parar. Creo que las tramas o la estructura está inacabada o el guión necesita una versión revisada más. Aunque quizá había que hacer la película ya mismo, tal cual estaba el guión o no hacerla. No lo sé.

Y reconozco que es más fácil decir las cosas que hacerlas, pero creo que se ha intentado dar en una diana de dardos con un cañón. Y así es imposible.

Voy a verla otra vez por si una segunda visión me aclara, pero mi primera impresión es que tenemos una gran reunión de buenas (impactantes) escenas sin desarrollo completo. Al guión le falta reposo y corrección. Es un guión adolescente con ganas de eyacular sin remedio. Y no deja de ser una buena base de guión, un buen material, eso por supuesto. Pero le falta descanso, reposo y una cabeza fría para quitar lo que sobre y rellenar lo que falte.

Dejando al ego tamaño catedral de un director de cine a un lado, creo que hay que poner de moda el uso del "script doctor" (revisor de guiones) para el cine de este país. Un tipo ajeno al proyecto que revisa el guión y corrije lo que haga falta modificar para que la historia funcione como tiene que funcionar.



Hay una gran energía en "Balada triste de trompeta" bien patente que nos arrebata en la butaca, por lo brutal, descarnada y salvaje, pero tengo la sensación de que me he perdido algo que hace que busque y quiera respuestas sobre la historia. Echo de menos el silencio y la reflexión en la historia, como en una pieza de Beethoven para volver luego al trueno.

SPOILER
Hay escenas que son incomprensibles incluso fílmicamente, como la escena de tres protagonistas enajenados, locos y heridos que trepan a manos descubiertas hasta lo alto de los 150 metros de altura de un monumento liso de piedra y hormigón como hombres araña.

¿Y cuando golpean con una maza de hierro a Javier-Carlos Areces en el pecho diez veces, le rompen varias costillas y le provocan hemorragias internas? A los tres minutos lo vemos saltando por la calle y corriendo por los bosques como un atleta. ¿Los personajes son antihéroes o superhéroes? ¿Es un comic o es un retrato de la España de la transición? ¿Es fantasía o retrato social? ¿Pueden ser las dos cosas? Y si son las dos cosas no está bien escrito ni explicado.

Y hay cosas que sobran que sólo están porque hay que hacer avanzar la historia a golpe de acción, como el motorista fantasma, personaje plano pero omnipresente.

FIN SPOILER

Creo que echo de menos a Jorge Gerricaechevaría, y con esto quiero decir que echo en falta el trabajo de un profesional que sólo sea guionista. Ya está muy claro que De la Iglesia dirije de forma efectiva.



LO MEJOR
Es, desde luego, una pelicula recomendable para el público que no tenga muchos prejuicios, guste de emociones fuertes y tenga una mente abierta, y que hay que ver en pantalla grande porque tiene talla XXL. Y no obstante y pese a todo, Balada triste de trompeta es un gran esfuerzo humano por hacer cine original y diferente, y esa energía traspasa la pantalla, gracias a una dirección decidida y rotunda.

Algo que sorprende es que parece que cada euro de los aproximadamente 7 millones invertidos, está estrujado como un limón para conseguir un resultado visual sobresaliente.

Buena música de Roque Baños (el John Williams español) y un sonido sorprendentemente bien trabajado y mezclado (con el poco tiempo que han tenido).

Im-pre-sio-nan-te escena final 3D en el Valle de los Caidos. En este país hay una gente muy buena con el GCI y la infografía 3D.

LO PEOR
En el cine español es difícil encontrarte películas para verlas comiendo palomitas. Demasiado cine serio llega siempre a las salas. ¿El público español no querría ver cine de aventuras simple y sencillo?

Y no estoy hablando de imitar a Indiana, Superman o Parque Jurásico. Pero ¿de verdad que no podemos hacer cine divertido de acción y aventuras en este país? ¿Tiene que ser siempre cine oscuro lleno de putas, detectives y la muerte, Guerra civil y dramas del cine Oriente?

Una vez oi decir a Álex que "hay que hacer lo opuesto a lo que hacen en el cine americano". Luego entonces ¿no hay que hacer cine de entretenimiento? ¿No hay que hacer cine para que el público pueda pasar un rato feliz en el cine? Creo que es un error.

RESUMEN: Enhorabuena por la historia, la idea y la dirección, pero no por el guión.

PD. A ver quién descubre a Fofito y al papá de Bea de Verano azul.

jueves, 15 de octubre de 2009

Dark Star y las coñas de Mr. O´Bannon



Estrella oscura (1974), es el título de la primera pelicula de John Carpenter, que en pocos años más dirigiría Halloween, La cosa, y la inquietante Estan vivos (hay que olvidar Fantasmas de Marte)

Con estos tres títulos el tipo sentó algunas bases para bastante subgéneros de cine de ciencia ficción, comedia y terror que hemos visto en los años ochenta y noventa llegando casi hasta hoy en día. (el subgénero serial killer que mata adolescentes practicamente lo inauguró él con Jason y Jamie Lee Curtis)

Pero no solo John es el partícipe de este honor de la vanguardia, porque Dark Star es el primer guión para cine comercial de Mr. O´Bannon, vamos, el chaval es nada menos que el escritor de Star Beast, o sea, Alien (1979).

A carcajadas estuve. Ayer después de ver Dark Star por primera vez, me fui para la cama a eso de la hora bruja. Total que encuentro a Maria sorprendida de mis risas a esas horas y es que estaba viendo la peli con cascos y no me daba cuenta de lo alto que reía (vamos que se enteró todo el vecindario). Te tiene que gustar un poco más de la cuenta el cine para verte un tostón como esta película, pero puede ser desternillante quizá porque no tiene definido su tono de género que navega entre la comedia, el miedo, el drama o incluso el esperpento, de manera deliberada o no.



Dark Star es una historia realizada por dos aspirantes al negocio del cine y puedes ver cómo estan aprendiendo su oficio ingenuamente en cada minuto rodado. Producida por Carpenter y con O´Bannon en el guión, montaje y los efectos especiales (la madre que lo parió que malos son), la peli cuenta la vida de cuatro astronautas destinados en su nave bombardero viajando por el universo mientras destruyen planetas y estrellas que pueden ser en el futuro un peligro al convertirse en novas o agujeros negros.

La peli tiene bombas oblongas que hablan y apenden a razonar, pasillos de aluminio estrechos y agobiantes o escotillas de ventilación oscuras y recónditas, paneles de mando que copiará el tío Lucas para Star Wars, una tripulación neurástenica por tantos y tantos años trabajando en el espacio, una computadora central con voz de mujer que se comunica con la tripulación de viva voz, un alien-balón de playa asesino... vamos el gérmen de Alien, pero en clave de comedia.



La coña no acaba aquí porque O´bannon con su barba y flequillo de siempre sobre los ojos, es también uno de los actores de la nave y que graba el diario de abordo en video más gracioso que he visto nunca cuando declara que: "mis compañeros no agradecen mis esfuerzos por crear buen ambiente y no quieren una nave feliz". Es para mearse.(no me extrañaría que Abrahams & Zucker tomaran buena nota sobre todo del final de la peli para inspirarse junto a Leslie Nielsen en The naked gun)

No puedo olvidar del quinto miembro de la tripulación que no vemos hasta el final y que no es otro que el comandante de la nave, congelado en un bloque de hielo y enfadado porque nunca nadie le visita para charlar, y al que despiertan para que les ayude a desconectar la bomba que quiere destruir la nave. Esta escena final recuerda por supuesto la otra del tripulante Ash en Alien, cuando Ripley le pregunta sobre cómo acabar con el xenoformo.



Parece mentira que la Nostromo y los bichitos de Giger estuvieran por venir de la mano de la misma mente imaginera (ahora entiendo el toque anti-comedia de Walter Hill y David Giler)!Pero si parecen personajes del Plutón Verbenero de Alex de la Iglesia! Todo un descubrimiento que había que ver si o si. Y ya que estamos adjunto por ahí el blog del jefazo de la academia sobre su serie Plutón VRBNero. Y del space-surf ya hablaremos otro día.

lunes, 22 de junio de 2009

El nuevo jefe de la Academia de Cine



Todo un golpe acertado y maestro que el señor Alex de la Iglesia llegue a la Academia para darle ese aire fresco vendavalero y verbenero que le falta.

Secundo todo lo que pretende revitalizar y renovar. Hay que acercar al público el cine de todas las maneras posibles además de la publicidad tradicional, hay que apostar por otros formatos como el DVD y su making off, los blogs, y usar el Internet 2.0. Iremos a ver más cine español cuando nos parezca atractivo, cuando lo deseemos, cuando lo valoremos y conozcamos. Y eso se consigue aireando la profesión y mostrando a quienes lo hacen; a todos, desde el primer técnico en efectos especiales hasta la estrella más divosa y divante.

Alex lleva en esto del cine desde 1993 cuando nos sorprendió con Acción Mutante, y hemos visto como se ha convertido en un referente ineludible para los que nos gusta el cine de género y de espectáculo. Aplaudido por crítica y público, sabe de cine y hace cine, y tiene mucho que aportar a la industria después de unos añitos de estrenos logrados. Lo mismo que Santiago Segura o Juanma Bajo Ulloa ha ampliado los horizontes de nuestras miras cinéfilas y ha ido más allá, demostrando que a los españolitos nos gusta el cine de palomitas y que además lo sabemos hacer.

Espero que la próxima gala de los Goya sea el escaparate de toda esa revisión que Alex pretende hacer del concepto de industria y espectáculo del cine en España.